lunes, 16 de enero de 2017

Luis Alberto de Cuenca: "La creación es siempre positiva y sirve de lenitivo y de bálsamo contra el dolor"

Cómo echaban de menos tus pisadas
las baldosas del barrio.
L. A. d. C.

Uno comprende que el poeta es un caballero, que respeta el código –ese código no escrito de los hombres– de un modo natural, para nada impostado. Luis Alberto de Cuenca (Madrid, 1950) viste una camisa clara, chaqueta y corbata roja. Pronto también se percibe un sutil brillo canalla en la mirada. Luis Alberto de Cuenca viste unos vaqueros ochenteros, anchos y desgastados. Luis Alberto empuña su camisa con unos gemelos redondos y coloridos: reproducen el escudo de Capitán América. En el poeta de línea clara confluyen dos mundos: el pop, rocker, irónico, divertido y políticamente incorrecto y el amante del mundo clásico, el erudito, el elevado. Positivo y negativo. Negativo y positivo. Dos caras de un mismo vinilo: una pieza musical única. Un milagro hecho poesía. 



¿Su oficio de poeta le sirve para ponerse máscaras o para quitárselas? 

Todos los oficios creativos sirven para acumular y amontonar máscaras. Y, de algún modo, esas máscaras que nos vamos poniendo encima a veces sirven para dulcificar la presión que puedan ejercer en nuestro rostro las máscaras originarias del dolor, del paso del tiempo, etcétera. La creación es siempre positiva y sirve de lenitivo y de bálsamo contra el dolor.

lunes, 4 de julio de 2016

Aurora Saura: "Toda la poesía tiene su punto de locura"

Así el tiempo pasando
a través nuestro:
así nosotros.

A. S. 

Su hogar es sencillo, pero acogedor, como pretenden serlo sus versos. Alguna estantería llena de libros, un par de sofás cómodos y sillas espartanas. Aparece del interior de la casa con una sonrisa calmada. Saluda con calor amistoso y pronto llena la mesa de libros, dulces y café. No es tanto una entrevista como un rato de reflexión en voz alta. 

Aurora Saura (Cartagena, 1949) es una de esas poetas por derecho. Lo es porque sus obras contienen versos rotundos, inolvidables, que hieren como un cuchillo afilado y quedan dando vueltas dentro, muy dentro. Su voz, que no es autoritaria, sino que casi pide permiso, acompaña a una mirada valiente, unos ojos que observan de frente, que desafían, pero abrazan. Y, de pronto, un parpadeo. 


lunes, 23 de mayo de 2016

Dionisia García: "No creo en la posteridad si no se trata de autores muy grandes"

Eres cuanto recuerdas,
sin dejar el momento presente y pasajero
que ha de instalarse luego en la memoria

D. G.

Calor. Hogar de leña. Una cabeza descansando en el pecho de la madre. Y también fuerza, inteligencia, honestidad frente a la literatura. Es Dionisia García (Fuente Álamo, 1929) una poeta valiente, que comenzó a publicar cuando se sintió verdaderamente preparada, cumplidos ya los cuarenta años. El tiempo es relativo cuando se manejan versos que tienden a la naturaleza de lo eterno. 

Su casa es la de una escritora. Un pasillo largo desemboca en un estudio forrado de libros. Desde los clásicos hasta la opera prima más reciente se acumulan en los elegantes anaqueles de su biblioteca. También los recuerdos: fotografías, pequeños objetos, recortes… Es un testamento vital en apenas unos metros cuadrados. Sobre la mesa aguarda un café templado, un plato de bombones y La apuesta, su último libro (Premio Barcarola, Nausícaä, Albacete 2016). 



lunes, 25 de abril de 2016

Antonio Martínez Mengual: “Las palabras sirven para generar no sólo sentimientos o emociones, sino también imágenes”

¡Si hubieras podido oír a esos gallos,
el frenético salterio de los gallos de Ática!

H. M. 


Generosidad. Esa es la palabra. El pintor Antonio Martínez Mengual lleva colaborando con revistas literarias más de 30 años. Sus obras pictóricas, llenas de color o fruto del carboncillo o la tinta, han sido portada, han acompañado versos y los han generado. Para el artista, no se trata más que de trabajar por un proyecto común: democratizar la cultura, hacerla accesible, llenar el mundo de belleza. 

Las revistas literarias unen dos de las pasiones del murciano: la pintura, que ha sido su forma de vida y expresión, y la literatura, sobre todo la poesía, alimento espiritual y necesario. En su trabajo con ellas se ha sentido libre como creador. Ha dejado parte de sí en cada colaboración, convirtiendo su obra en poesía visual. Sobre revistas y pinturas habla, ejercitando la memoria y dejándose emocionar por cada uno de esos trabajos. 


lunes, 29 de febrero de 2016

Francisco Vicente Conesa: “Es difícil agarrar la estética de los Novísimos y crear un camino nuevo a partir de ella”

Yo sé que fuimos un remanso apenas
de todo aquello que debimos,
que escondimos tras la puerta
el miedo de ser jóvenes.

F. V. C. 

Llega puntual, nervioso y quizá un pelín agitado. Su perfil físico es el de un cantante de éxito –como lo es, por otro lado-, pero dentro esconde el alma de un poeta que, pese a su corta edad, ya ha sido capaz de captar la hondura de lo vivido. Francisco Vicente Conesa (Cartagena, 1994) navega entre la poesía y la música, entre el verso y la partitura. Es un hombre que ama lo que hace y agradece todo lo que le está sucediendo: el pasado año acabó con su primer libro (El mundo sin usted, Balduque, 2015) y su primer disco Deference and Wonder (2015) en la calle. 

Sobre poesía habla con seguridad, pero sin perder la perspectiva de lo que le queda por leer, por aprender. Ha bebido de los mejores poetas españoles del siglo XX y cuenta con referencias claras. En El mundo sin usted se despoja del misterio, del lenguaje críptico y habla casi desnudo sobre su pasado. Una biografía en verso. 


lunes, 11 de enero de 2016

José María Álvarez: “No te preguntes nunca por qué escribes. No lo sabrás jamás”





Vivir Llevar el cuerpo hasta ese extremo 
En que todo se revela. 

 J. M. A. 


Sus ojos son de un profundo e inquietante azul. No tienen edad. Son eternos, como las ciudades que ama. Miran, curiosos, toda la mecánica previa a la entrevista: la grabadora aquí, algún que otro papel con notas y un lápiz. Observan los objetos que salen de la bolsa mientras mantiene una conversación sobre sus últimas actividades en un París que, reconoce, a veces se torna aburrido. 

Su voz es tan profunda como la mirada. Llena de graves que van de aquí y allá con la energía de un adolescente y una pátina de calma que solo tienen los que han vivido como él. Su biografía, en parte desconocida, lo ha convertido en un mito de las letras españolas y su obra, mayúscula, hace que de él se diga que es uno de los grandes. 

José María Álvarez (Cartagena, 1942) ha escrito versos increíbles, que se graban a fuego como tinta bajo la piel. Su Museo de Cera es una invitación a perderse en los pasillos interminables de una galería llena de ópera, arte pictórico, literatura y placeres. El sexo como una pieza de Brahms, el alcohol como los mejores sonetos de Shakespeare, el tabaco, algún lienzo con granados colores. Su existencia es un apostolado devoto del Arte. 




jueves, 15 de octubre de 2015

Adolfo Belmonte de Rueda: “En España el gran déficit es que no hemos leído a los grandes de fuera”

Vivir siempre en la luz, me sugerías.
Vivir en lo imposible con tremenda ternura

A. L. 
Siempre está al otro lado del teléfono: escucha, ayuda, comparte, enseña. Adolfo Belmonte de Rueda es el lector de poesía que cualquiera aspira ser; una persona en búsqueda constante que parece conocer todo lo que pasa en el mundo de la lírica al segundo de que ocurra.


Murcia es el escenario. Y él llega triunfal, empujado por su hermana –la adora- y flanqueado por dos querubines que guardan el mismo brillo que él en los ojos. Sonríe ya desde la distancia y alza las manos a modo de saludo. Es escandaloso, ríe con las ganas de la primera vez y habla con el corazón siempre en la mano. Es un ser luminoso.